El Real Madrid fue un símbolo de la República

El Real Madrid fue un símbolo de la República
Jorge Cappa

Con la polémica del cántico “Franco, Franco…” en honor al jugador Franco Mastantuono, es bueno recordar la vinculación del Real Madrid con la República

Primera jornada de liga. Real Madrid-Osasuna. El jugador argentino Franco Mastantuono está en la banda esperando para hacer su debut en el equipo local. En las gradas del estadio Santiago Bernabéu se empieza a escuchar el cántico “Franco, Franco…” como gesto cariñoso para recibirle. Con un apellido complicado para ser cantado es normal que se coree su nombre, como ocurre con el jugador Bellingham, al que el estadio siempre alude con su nombre: “Jude”.

Mucha gente corea “Franco” sin mala intención, pero es obvio que hay un grupo de hinchas que utiliza este nombre para frivolizar en honor al dictador Francisco Franco, lo cual resulta lamentable y condenable.

Esta situación generó mucha indignación y polémica en las redes sociales, y algunos nostálgicos del franquismo quisieron días atrás comprar la camiseta del Real Madrid en la web del club estampando el nombre de “Franco” en ella, algo que el club ha prohibido, como ocurre con otros nombres como Hitler o Stalin.

Vivimos una época en la que la ultraderecha ha crecido en Europa, en países como Francia, Italia, Polonia, Alemania y también España, lo cual se ha producido con un fuerte apoyo de gente menor de 30 años. Y no es casual que esto ocurra en España, donde las encuestas muestran cómo cada vez los jóvenes conocen menos sobre el dictador Francisco Franco y la etapa de represión que vivió España durante casi 40 años. Es una época sobre la que apenas se estudia en los colegios e institutos, y cuando se estudia se hace de puntillas.

Y la ignorancia entre los jóvenes les lleva a no tomar conciencia de lo que significa una dictadura y a frivolizar con ella. Eso acaba normalizando la existencia de la ultraderecha y que crezca un partido como Vox.

Por eso, que un sector de quienes cantan “Franco” en el Bernabéu lo hagan desde la frivolidad o la reivindicación de una de las etapas más oscuras de la historia de España merece condena y reflexión.

La polémica generada sobre ese cántico en el estadio del Real Madrid se agrava por la tradicional vinculación de parte de su afición con la derecha. Mucha de esa gente, especialmente los jóvenes, no conoce la historia de su propio club, que en los primeros años 30 del siglo pasado tuvo una destacada vinculación con la República.

El club fue fundado en 1902 con el nombre de Madrid Football Club. En 1920, el rey Alfonso XIII le concedió el título de “Real” y la corona monárquica a su escudo. Fue con la llegada de la Segunda República en 1931, en una saludable etapa democrática de expansión de derechos políticos y sociales a favor de la mayoría social, cuando el club recuperó su nombre original y se eliminó la corona de su escudo.

En aquella época, mucha gente de izquierdas simpatizaba con el club, que en 1935 pasó a ser presidido por Rafael Sánchez-Guerra, quien ganó las elecciones representando a una corriente renovadora frente a los conservadores y que era concejal republicano en el Ayuntamiento de Madrid.

Ya en agosto de 1936, tras la sublevación franquista, cedió el poder del club a un comité de la Federación Cultural y Deportiva Obrera, órgano sectorial del Frente Popular. Presidió el club Juan José Vallejo, vinculado al movimiento socialista.

Hay que recordar que en los primeros días de la sublevación militar, Josep Sunyol, que era diputado de ERC y presidente del F.C. Barcelona, fue fusilado por el ejército franquista en el frente de Guadarrama.

En 1937, Juan José Vallejo fue relevado como presidente del Madrid por Antonio Ortega, coronel del ejército republicano, militante comunista y Director General de Seguridad, quien fue nombrado por el gobierno como máximo responsable de la institución. En 1939 fue ejecutado por los franquistas a garrote vil, como hacían con los delincuentes.

El ex presidente Sánchez-Guerra fue condenado a una pena de cárcel y se marchó al exilio en 1946, regresando a España en 1959 a cambio de la promesa de ingresar como fraile en un convento, cosa que hizo.

El caso de Escobal

Entre los encarcelados y exiliados relacionados con el Madrid, llama la atención el caso de Patricio Pedro Escobal, destacado jugador que jugó ocho temporadas en el club y fue capitán del equipo años antes de la sublevación franquista. Estaba afiliado a Izquierda Republicana y promovió la creación de un sindicato de jugadores. Fue apresado en La Rioja en 1936 y pasó por las tres cárceles que se habilitaron en esa comunidad autónoma. Se libró varias veces de ser fusilado al ser un jugador muy conocido, pero fue torturado en las cárceles y pudo exiliarse años después, primero a Cuba y después a Estados Unidos, donde desarrolló una carrera como ingeniero, destacando que fue el encargado del alumbrado de Queens y premiado por ello por parte del ayuntamiento de Nueva York.

Escobal contó su terrible historia en un libro titulado `Las sacas´.

Los efectos de la guerra y el contraste con el Atlético Aviación

Durante los años de la Guerra Civil, el estadio del Madrid, Chamartín, fue denominado entonces Batallón Deportivo y utilizado como centro deportivo para ciudadanos y base de entrenamiento militar por parte del ejército republicano.

Cuando terminó la guerra, la sede social del club había desaparecido por un bombardeo, sus trofeos habían sido robados y las gradas del estadio se habían utilizado para hacer madera. El dinero del club se había utilizado en donativos para la República.

De su plantilla, apenas quedaban cuatro jugadores: Lecue, Sauto, Bonet y Quincoces. El resto se había exiliado o estaban en cárceles franquistas.

Santiago Bernabéu, nuevo presidente del club, fue el encargado de su reconstrucción, y tiempo después declaró que “cuando acabó la guerra, nos metieron en la cárcel a medio equipo y los directivos del Atleti eran todos coroneles”.

Y es que esa es otra cuestión. Eduardo Haro Tecglen recordó que “entre los `rojos´ supervivientes, tenía más simpatía el Real Madrid que el Atlético Aviación”.

El Athletic Club de Madrid (el actual Atlético de Madrid) había descendido a segunda división en la temporada 1935/36, justo antes de la sublevación franquista, y al terminar la guerra volvió a jugar en primera división, ya con la denominación de Atlético Aviación, pues el club había sido adoptado por la Aviación Nacional. El club pasó a ser dirigido por mandos de la aviación franquista que había asediado con bombardeos la capital republicana.

En esa época, los huérfanos de caídos en la aviación del bando nacional tenían derecho a entrar gratuitamente en el estadio del Atlético.

Paradojas

Probablemente, quienes aprovechan la llegada al Real Madrid de un jugador llamado Franco para reivindicar la figura del dictador o frivolizar con ella, no solo no conozcan la citada vinculación republicana del club, sino que es probable que tampoco sepan que quienes lo fundaron el 6 de marzo de 1902 fueron dos hermanos catalanes, empresarios del sector textil.

Juan Padrós fue el primer presidente del club hasta 1904, cuando fue relevado por su hermano, Carlos Padrós, quien dirigió el club hasta 1908 y después tuvo una carrera política dentro del Partido Liberal, siendo diputado por la localidad barcelonesa de Mataró y detenido por sus actividades políticas durante la sublevación franquista. Fue víctima de un simulacro de fusilamiento y posteriormente pudo escapar exiliado a Francia.

A todo esto hay que señalar otra cuestión: si bien son muchos los jugadores que han marcado una época brillante en el club, si hay uno que cambió su historia ese fue sin duda un argentino, Alfredo Di Stéfano. Su llegada en 1953 significó el inicio de una de las etapas más gloriosas de la historia del club, la cual marcó el futuro de la entidad.

Qué curioso, ¿verdad? Quienes quieren utilizar el Real Madrid como reivindicación de la ultraderecha y un nacionalismo español rancio tienen que asumir las paradojas de que el club fue fundado por catalanes, tuvo una gran vinculación con la República y el jugador que cambió su historia fue un sudamericano.

En otro artículo abordaré la larga etapa de Santiago Bernabéu como presidente del club. En ella, contrariamente a lo que se supone, tuvo conflictos con el franquismo, algo reflejado en diversas anécdotas reveladoras.


Fuente → diario-red.com

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