«Una de las heridas más permanentes del franquismo es el silencio»
«Una de las heridas más permanentes del franquismo es el silencio»
M. mato 
 
«Se perdió mucha documentación sobre San Simón a lo largo de los años», lamenta el cineasta manchego afincado en Galicia 

El elenco incluye a nietos de prisioneros en la isla.  
 
Sí, hay familiares directos, nietos e incluso bisnietos que quisieron participar en la película de la mano a veces de asociaciones como O Faiado da Memoria de Vilagarcía, el Obradoiro de Estudos Fernando Monroy en Cesantes. Incluso en el equipo técnico había gente que tuvo a su abuelo preso en la isla. El actor principal, Flako Estévez, tuvo a su tío abuelo allí. Lo descubrió a raíz del proceso de casting hablando con la familia. Al contarle el proyecto a una prima surgió que él había tenido un tío abuelo preso en San Simón, o Coxo de Cambados. También Tatán, otro actor principal, tuvo a su abuelo allí
 
¿De alguna manera cree que enriqueció la película?

Sin duda. Ha hecho que el proceso sea muy participativo a partir de los castings. Primero, hice una investigación yendo a archivos militares y civiles. Cuando empezó el casting comenzamos a hablar directamente con estos familiares. Eso enriqueció muchísimo el proceso del trabajo. En el caso de Tatán le dimos el nombre de Alberte a su personaje, que era su abuelo Alberto, que estuvo en la isla. Fue una inspiración para él en el filme aunque no tratamos su caso. 
 
¿Cree que se ha perdido documentación?

Siete años de San Simón como cárcel son muchos años. Los documentos sobre las causas judiciales o los consejos de guerra se conservan en el Archivo Intermedio Militar IV de Ferrol. Allí hay que leer entre líneas la documentación. En muchos casos está escrita con eufemismos. Se habla de muerte por hemorragia cuando realmente le habían disparado. La documentación sobre el funcionamiento de la isla se encuentra en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares donde hay expedientes sobre las denuncias de los presos por el maltrato que estaban recibiendo, por la escasez de comida. Por otra parte los expedientes de los presos se conservan en la cárcel de A Lama. Cuentan el historial penal. Es de difícil acceso. Mucha gente en Redondela me contó cómo en los años 80 iban a la isla y vieron documentación tirada, podrida, por los suelos. Esa documentación fue de San Simón a la cárcel de Vigo y de ahí a A Lama. Se perdió mucha a lo largo de los años.

¿Dónde empezó su interés por San Simón?

Yo estaba haciendo una exposición como artista en Tabacalera, Madrid; investigaba sobre centros penintenciarios en islas. Con Nicolás Combarro, artista de Vigo, amigo y compañero, estuve en Cesantes descubriendo su historia y a partir de ahí seguí investigando.

El filme arranca el 15 de octubre de 1936, ¿por qué?

Es el momento de apertura de San Simón como colonia penitenciaria. Las primeras partidas de reclusos provenían de la zona de Pontevedra. La cárcel estuvo abierta hasta el 15 de marzo de 1943. Fueron prácticamente siete años. Ese es el tiempo que cuenta la película. Un personaje, Lamas, va recordando. Él atesora las historias que ocurren en San Simón desde su apertura hasta su cierre y traslado a la prisión de Vigo.

El tráiler transmite la sensación del miedo.

Cuando hablamos de represión hay que coger todo el espectro. La represión pasa por ese miedo que deja una de las heridas más permanentes y que tiene que ver con el silencio. Ese es uno de los ejes de la película. Para mí, una de las heridas más permanentes del franquismo es el silencio.

La película es en blanco y negro.

La película cuenta la historia de San Simón y la columna vertebral es la construcción de lamemoria, cómo se construye y dónde se deposita. La película es casi una elegía de San Simón, un canto triste. El blanco y negro nos permitía plantear el filme en ese sentido.


Fuente → laopinioncoruna.es

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