De vacaciones en la dictadura franquista
De vacaciones en la dictadura franquista
María-Paz López
 
La muestra ‘Vamos a la playa’, gestada en museos de Girona y Figueres, llega al Museo de las Culturas Europeas (MEK) de Berlín a interpelar sobre veraneo y geopolítica
 
En el mundo actual, el número de países con gobiernos democráticos disminuye y las autocracias van al alza. Muchos turistas occidentales, instalados en la comodidad de sus democracias, se van de vacaciones a países con gobiernos dictatoriales, un fenómeno que se repite y crece desde la explosión del turismo de masas en el siglo XX. La España franquista fue un buen ejemplo de esta tendencia.
 

En este contexto, el Museo de las Culturas Europeas (MEK) de Berlín programa este verano la exposición Vamos a la playa. Ferien unter Franco (Vamos a la playa. Vacaciones bajo Franco), un proyecto del Bòlit-Centre d’Art Contemporani de Girona y del Museu de l’Empordà de Figueres basado en las experiencias vitales y artísticas de ocho artistas de Europa occidental seleccionados por su experiencias como turistas extranjeros durante el desarrollismo franquista.

 ⁄El proyecto conjunto del centro de arte Bòlit de Girona y del Museu de l’Empordà de Figueres se vio en el 2024

Varios de ellos veranearon de niños en la España de Franco o tuvieron alguna vivencia turística posterior en localidades españolas. Sus miradas se exhibieron en el 2024 en Girona y Figueres bajo el título V acances amb Franco. Els meus estius a l’Espanya franquista , en sendas muestras de cuatro artistas cada una. Ahora, la exposición del MEK berlinés, abierta hasta el 7 de diciembre, permite ver juntas las dos partes de la muestra.

“España ha sido uno de los destinos turísticos favoritos de Alemania desde la década de los años sesenta; atraía por el sol y la playa, porque era barata, y porque era Europa occidental –argumenta Jana Wittenzellner, vicedirectora del MEK–. ¿Hubo ocasión para que los viajeros que fueron a España percibieran la dictadura tal como era? ¿O prefirieron mirar a otro lado?” La muestra nos interpela así sobre la relación entre veraneo y geopolítica.

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'El gran viaje a España', 1958, de la artista alemana Monika Anselment  Monika Anselment

COSTUMBRISMO PARA TURISTAS. La idea de esta muestra de invitar a artistas europeos a reflexionar sobre sus vacaciones infantiles en la España de Franco partió de la artista alemana Monika Anselment, quien en su obra 'El gran viaje' usa collages, dibujos, fotos privadas e imágenes digitalizadas de vídeos que hizo su padre con su cámara de 8 mm, junto a canciones de dos cantautores exiliados en Alemania, Joan y José, y rellena así los significados que de niña no entendía

En origen, la exposición surgió de una convocatoria de la alemana Monika Anselment a artistas europeos, que fueron seleccionados por un jurado compuesto por ella misma y por representantes de los dos museos catalanes. “¿Cuándo me di cuenta de que íbamos de vacaciones a una dictadura?”, dice Anselment de los veranos felices de su infancia en Catalunya. “Solo sé que tenía doce años y la gente susurraba: ‘esa es la villa del amigo de Franco’; más tarde supe que se referían al castillo de Peralada y a Miquel Mateu”, dice la creadora.

Postal de la España franquista

Postal de la España franquista Christian Krug

LA PLAYA COMO RECLAMO. En este ambiente playero que muestra esta postal de la costa española con hoteles y apartamentos durante el régimen de Franco se inspira el alemán Christoph Otto, que de niño veraneaba en Andalucía, para su instalación 'El camino de la inocencia'. La británica Denys Blacker explora en su obra 'Bajo la arena' el pasado marítimo y turístico de Empúries, combinándolo con el legado de sus ruinas griegas

En la muestra, a través de instalaciones multimedia, fotografías, collages y esculturas, ocho artistas (Jörg Zimmer, Ulrike Weiss, Stefanie Unruh, Annette Riemann, Tom Theunissen, Christoph Otto, Denys Blacker y la impulsora Anselment) reflexionan sobre la situación de la época y sobre sus recuerdos de la España franquista y posfranquista.

“Mi hermana y yo tenemos esta foto de cuando éramos niñas en Formentera, sentadas en una barca, y al fondo se ve una antigua prisión franquista, pero naturalmente no lo sabíamos”, explica Annette Riemann. Ese recinto, conocido en la isla como Es Campament, funcionó como colonia penitenciaria desde el fin de la guerra civil en 1939 hasta noviembre de 1942. Los prisioneros eran allí tratados con extrema dureza. Riemann y el realizador Tom Theunissen han creado la instalación Convivència , que recoge la cohabitación en los años sesenta y setenta de hippies europeos y estadounidenses con la población local, junto a la historia de las ruinas de Es Campament como un no-lugar.

Annette Riemann: 'The Convivencia Series, La Colonia Penitenciaria'

Annette Riemann: 'The Convivencia Series, La Colonia Penitenciaria' Thorsten Kern

LA REPRESIÓN AL FONDO. La instalación Convivència, de la artista Annette Riemann y el músico y cineasta Tom Theunissen, reúne fotos reveladoras del pasado, como esta de Annette y su hermana de niñas en Formentera, en la que se ve al fondo la prisión franquista abandonada conocida como Es Campament. El trabajo relata la coexistencia entre población local y visitantes hippies en los años sesenta y setenta

En cambio, Stefanie Unruh no pasó veranos infantiles en la España franquista, pero sí viajó a Mallorca en los años ochenta. “Aún se respiraba la dictadura”, evoca Unruh, quien emprendió después el proyecto Inocencia del paisaje sobre turismo, historia y memoria. Vemos en su instalación postales de playas y monumentos de las islas Baleares, con matasellos y sellos con la efigie de Franco, y al lado fichas de la relación de esos lugares con la historia del siglo XX.

Los espacios de residencia importan, porque implican frecuencia. La madre de Christoph Otto, fotógrafo y artista visual, compró una casa en Andalucía en los años sesenta, y la familia iba allí cada verano. “Mi madre tenía un novio español que era arquitecto y a través de él entramos en la sociedad local; más tarde me di cuenta de que él elegía estar callado cuando surgían determinados temas”, evoca Otto.

Su instalación El camino de la inocencia yuxtapone declaraciones de españoles con frases de turistas alemanes durante el franquismo, con lo que se aprecian dos aproximaciones distintas a la misma realidad, “un contraste entre alegría y pesar”, todo ello punteado por un discurso tenebroso pronunciado en 1937 por Franco en Salamanca.

Postales de la España franquista

Postales de la España franquista Christian Krug

POSTALES DE UNA ÉPOCA. Este tipo de postales ha inspirado el trabajo de artistas como Stefanie Unruh, que para la muestra realizó el proyecto 'Inocencia del paisaje', en el que mezcla historias de alemanes en Mallorca en los años treinta con fotos del archivo de Josep Planas i Montanyà (1924-2016), quien captó el turismo de masas en las islas Baleares en los años sesenta y setenta

En otra línea temática, Ulrike Weiss opta por concentrarse en la representación de cómo debía ser una buena esposa en la España de Franco, echando mano, entre otras fuentes, de guías ad hoc de la época y del programa de radio de Elena Francis. “Se inculcaba a las mujeres casadas que no notaran nada, que hicieran como que eran felices; debían tener la casa arreglada, todo debía lucir impecable, nada debía molestar al marido”, resume Weiss, que en su proyecto combina fotos que tomó en los años setenta con encajes y mantillas. 

Su amistad juvenil con un español la llevó a visitar a su familia en Valencia y en La Palma. “Recuerdo el caso de una chica de 18 años que se quedó embarazada, y su abuela no quería saber, decía: ‘Dejadme morir tranquila’”, es decir, un caso más de que no se notara nada .

Colofón: la muestra emplaza a ponderar si el turista tiene responsabilidades al elegir adónde va de vacaciones.

Vamos a la playa. Ferien unter Franco . Museo de las Culturas Europeas (MEK), Berlín. Hasta el 7 de diciembre. smb.museum/museen-einrichtungen/museum-europaeischer-kulturen/home/



Fuente → lavanguardia.com

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