Proyecto Faq Mujeres Libres y Feminismo anarquista. Historia de un adelanto.

lunes, 27 de abril de 2020

Mujeres Libres y Feminismo anarquista. Historia de un adelanto.

 

Mujeres Libres y Feminismo anarquista. Historia de un adelanto.
Maria Toca

Todo escrúpulo religioso o de otra índole pesaba poco en la vida de las mujeres que debían afrontar tal estado de cosas”, puntualizó.

“No deberán nacer hijos condenados de antemano a una vida de infierno”
Federica Monstseny.

Anarquismo y feminismo. Mujeres Libres y leyes proyectadas por Federica Montseny en 1936.

Antes de desarrollar el enunciado del artículo quiero explicar someramente el ideario anarquista que se nos ha diluido ante la avalancha de información falsamente tergiversada. Frente a  la propaganda de violencia indiscriminada del ideario libertario, contraponemos la realidad. El anarquismo procede de la idea buenista del individuo, un concepto acuñado por Rousseau sobre “el buen salvajeLos ideólogos de este movimiento, piensan que el ser humano nace con valores sociales intrínsecos de bondad y honestidad siendo la civilización y más concretamente el concepto darwinista de lucha por la supervivencia encarnado en su esencia por el capitalismo, quien trastoca el núcleo de bondad intrínseco al ser humano.  Diversos teóricos abogan durante el siglo XIX en esta idea, aunque ya desde el XVII  hay precursores. Proudohn, Bakunin, Malatesta,Reclus, Cafiero, Costa, Tolstoy son algunos pensadores que dieron forma al concepto libertario difundiendo sus ideas.

Ninguno de ellos abogó jamás por la violencia, al contrario, el pacifismo forma parte de la esencia del ideario anarquista. Al abogarse  por la erradicación del estado, de cualquier forma de gobierno,  es posible que sea la causa de  atentados notorios y sangrientos en pleno siglo XIX,  debido al deseo de acabar con el estado de forma violenta y rápida. Algunos de estos atentados fueron encabezados por anarquistas, otros, los más,  por provocadores como la tristemente famosa Mano Negra que se encargó de promover violencia indiscriminada por el campo andaluz  encabezada por desconocidos pero imputando los actos al anarquismo. Recordemos, abundando en la falsedad de las acusaciones en la terrible ejecución de los anarquistas Sacco y Vancceti demostradamente inocentes.

En su esencia el anarquismo podría entroncar perfectamente con cierto sesgo budista o taoísta. Se trata de la evolución del ser humano hacia un estado superior capaz de autogestionarse frente a saltos en el vacío propiciados por la violencia. La esencia del anarquismo, su piedra filosofal, es el acceso a la cultura para de esa forma conseguir la educación cívica de las personas como forma de hacerlas autónomas,  capaces de autogestionarse sin más norma que el propio civismo social. La cultura es, por tanto, la escalera que asciende hacia la sociedad libertaria.

En España, el movimiento libertario llega en el  siglo XX aunque desde 1868, ya lo introdujo Giuseppe Fanelli,   de la mano  de la precaria revolución industrial. Fue precisamente en las zonas industriales donde arraigó de forma masiva, siendo Cataluña  donde más germinó la  ideología anarquosindicalista. Por poner un ejemplo de lo que supuso el anarquismo en España, baste el dato de que en la época de la I Guerra Mundial,  la CNT tenía ¡un millón de miembros! en el Estado español.

El Partido Comunista de España fue creado en 1921, con una presencia minoritaria en Madrid. Nunca fue mayoritario en nuestro país, ni durante la guerra. Si tuvo notoriedad fue propiciada  por el triunfo bolchevique en la URRSS y su consiguiente apoyo a la República por lo que los comunistas se convirtieron en protagonistas políticos pero jamás fueron mayoritarios en militancia ni en votos. En 1937, hay tres millones de personas viviendo en colectivizaciones rurales libertarias en todo el estado ¡3 millones de personas! Por seguir poniendo ejemplos de la contumaz militancia anarcosindicalista,  en  1977, recién acabado el franquismo, Federica Montseny reúne en Montjuic a más de 200.000 personas. Quienes estuvieron allí jamás podrán olvidar la explosión libertaria que supuso el mitin de la histórica Federica.

La falaz idea de la lucha contra el comunismo esgrimida por el franquismo, por tanto,  no puede ser más incierta. Desde los orígenes,  ambas ideologías, se enfrentaron  teóricamente de forma  frontal. Entre Marx, Engels y Bakunin las luchas dialécticas fueron feroces. Lógico, ya que se enfrentaban dos formas diametralmente opuestas de entender la sociedad. El comunismo/socialismo, aboga por un control y gestión del Estado de los  medios de producción y el anarquismo, al contrario, considera que es el individuo social y comunitario quien debe poseer los medios de producción y gestionarlos en base a la colectivización y el bien común. La ideología anarquista propugna sociedades igualitarias donde cada uno tenga según sus necesidades, propiciando el trueque y la abolición del dinero, así como cualquier tipo de autoridad .

En España ambas ideologías se presentan unidas, junto a socialistas y republicanos en las elecciones de 1936 frente al terrible bienio negro vivido por la II República que  padeció sucesos sangrientos como Casas Viejas o la revolución de Asturias, duramente reprimida por el gobierno de la CEDA (Confederación de las Derechas Españolas) Fue precisamente en la represión de la revolución asturiana donde Franco marcó territorio como represor.

Gana las elecciones el Frente Popular, conformado por las fuerzas de izquierdas, la CNT no se presentó al escrutinio pero dejó en libertad a la militancia que votó masivamente por el Frente de izquierdas, poco después, comenzada la guerra, el gobierno de Largo Caballero pide al anarquismo que se implique en el gobierno de salvación nacional. Dura decisión fue ésta para el movimiento libertario, ya que como hemos dicho, el anarquismo como tal aborrece cualquier tipo de gobierno. Federica Montseny, Juan García Oliver y Joan Peiró acceden a sendas carteras ministeriales.

Antes de este salto  ideológico de puro compromiso con la II República debido al estado de guerra que se había producido, un grupo de mujeres anarquista, en 1934,  se percatan de que el ideario libertario es perfecto en las reuniones de partido, en las asambleas y pasquines, pero una vez  llegados a los hogares, el hombre sigue siendo el amo patriarcal y la mujer  continua sumida en la crianza, el analfabetismo y el cuidado del la casa. Constatan, con pena, que en esas agrupaciones la voz de la mujer jamás se escucha y si se intenta hablar, las risas y las descalificaciones son tónica común.  Libertarios sí, pero machistas también. Comprenden que la lucha libertaria estará incompleta si no se conforma la lucha feminista y de clase a la vez. Aborrecen del feminismo burgués que pretende la equiparación al hombre, van más allá. No se conforman con conseguir derechos burgueses sino que abogan por el fin del capitalismo como exponente máximo del poder patriarcal. A la vez no se conforman con el ideario del resto de partidos de izquierda, que consideran que lo prioritario es ganar la guerra, luego, de forma automática se conseguirán los derechos. La experiencia de las mujeres integrantes del anarcosindicalismo, les dice que no, que hay que entablar la lucha en paralelo para que no vuelva a obviarse, una vez acabada la guerra, los derechos de la mujer.

Lucía Sáchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón fundan conjuntamente la revista Mujeres Libres, a la vez que comienzan, junto a otras compañeras, una enorme labor proselitista en pos de la formación y liberación femenina. Su tarea es liberadora, culturizando a las mujeres españolas, en todos los ámbitos para liberarlas de las tres cadenas: mujer, hogar y crianza. Para ello comienzan una tarea integral.

Cada una de ellas tiene una función asumida dentro del colectivo, Sánchez Saornil, poeta y articulista, escribe y dedica tiempo a la formación, Comaposada, a la difusión de las ideas y un proselitismo amplio que le hace conseguir la unificación con las compañeras de  Cataluña  y Poch y Gacón, médica de profesión , se dedica a la difusión del conocimiento del propio cuerpo, el sexo y los métodos anticonceptivos, cosas todas ellas terriblemente escandalosas en la época. Tan solo explicar a las mujeres el método Ogino y el disfrute sexual se convertía en motivo de escándalo absoluto y amenaza al propio sistema patriarcal sustentado por los poderes públicos y la iglesia que se opone con ferocidad a la difusión de estas ideas empoderadoras.

Las integrantes de Mujeres Libres, hacen llegar su mensaje a las anarquistas catalanas que acogen con entusiasmo la idea y se forma en Barcelona, el Grupo Cultural Femenino, a la vez que el movimiento liberador va extendiendo sus tentáculos por todo el estado.  También en Valencia en 1937 se establecen los estatutos de la Federación Nacional de Mujeres Libres.

Concha Liaño, refutada anarquista que se integró en aquellas misiones de educación  recuerda: “era emocionante, conmovedor, comprobar cómo las mujeres se esforzaban en aprovechar una ocasión que les permitía salir de su resignada impotencia y (…) de tantos siglos de injusto sometimiento (…) Para la mujer española ése fue su momento estelar”.

La revista Mujeres Libres, fundada por Amparo Poch y Gascón, Lucía Sánchez Saornil y Mercedes Comaposada, llegó a contar con más de 20.000 afiliadas que recibían con devoción cada número a la vez que se prodigan asambleas donde se explica a la mujer la importancia de alfabetizarse, de aprender un oficio, de culturizarse, liberarse de la prostitución  abandonándo la sumisión milenaria en que las ha sumido el patriarcado burgués aliado con una Iglesia retrogrado y misógina. Se fundaron 170 secciones locales en todo el país, de centros donde se culturizaba a la mujer, se la explicaban métodos anticonceptivos, el derecho al placer sexual, el cuidado del propio cuerpo y la dignidad de saberse iguales al hombre.

La difusión del ideario feminista libertario abre las mentes y los corazones de cientos de miles de mujeres en España atenazadas por la horca patriarcal. Después de una reunión con las compañeras libertarias que explican la liberación femenina ya nada será igual para las mujeres españolas. No solo en Madrid y Barcelona prende la mecha de la libertad, le siguen Guadalajara, San Sebastián y en menor medida más provincias españolas.

Federica Montseny, hija de anarquistas, educada en un ambiente libertario desde la niñez, es una de estas mujeres que dedica tiempo a viajar haciendo una tarea docente de gran altura. Accede, como dijimos, al gobierno de Largo Caballero, como ministra de Sanidad y Asuntos Sociales, el siete de Noviembre de 1936, durante solo seis meses se lanza a  instruir unos proyecto pioneros que aún hoy nos deslumbran por su modernidad.


En la España de 1936, Montseny presenta al Consejo de Ministros una ley de Aborto que ha sido copiada por países europeos en los años sesenta y setenta del siglo XX. No pudo sacarse adelante debido a la oposición de varios ministros del gabinete, pero sí se promulgó una ley de Aborto en Cataluña, que Montseny intentó por todos los medios, canalizar hacia el resto del estado: “Tuve que recurrir al subterfugio de extender al resto de la España republicana los beneficios del decreto sobre el derecho a la interrupción artificial del embarazo adoptado por la Generalidad de Cataluña. Debía buscarse una solución al drama de miles de mujeres que, cargadas de hijos, recurrían a medios extra medicales o caseros para suprimir embarazos no deseados (…). Había que evitar la hecatombe de mujeres que eran víctimas de maniobras abortivas que las mutilaban para siempre y que, en muchas ocasiones, les costaban la vida”, Confesó Montseny en sus memorias.

En el ministerio encabezado por Federica Montseny, se proyectan también los  Hogares Infantiles donde se recogen a los niños, se les cuida, alimentándoles debidamente para que las madres puedan trabajar. En Valencia dio tiempo a crearse uno de estos Hogares.

Proyecta comedores para embarazadas donde reciben menús adecuados a su estado.

Crea los Libertarios de Prostitución, siendo esto  verdaderamente revolucionario -pensemos que se ha reciclado la idea en la Cuarta Ola Feminista-. Se  realizan talleres donde aprenden oficios que las liberten de las garras de proxenetas. En  los Libertarios  se las enseña a leer, escribir, protegiéndolas y acogiéndolas hasta su integración social.


Llega, incluso  a proyectar  un instituto de investigación sobre el cáncer.

Se estudian proyectos sobre igualdad salarial, coeducación, reparto de tareas en el hogar y el amor libre ya que aborrecen el matrimonio como forma de sumisión legal al hombre.

Fueron proyectos que en seis meses apenas pudieron  iniciarse y poner en marcha de forma precaria. Al dimitir, por la crisis del gobierno de Largo Caballero, ninguno de ellos trasciende  perdiéndose en parte  la posibilidad de avance para las mujeres de la época.

La revista Mujeres Libres y la docencia libertaria continúo hasta el final de la guerra donde se enterraron trágicamente todas las ideas de modernización y libertad de la sociedad española,  sobre manera de la mujer. La labor de las mujeres libertarias no cejó durante la guerra en sus ideales, siendo muy diferenciada de la militancia social/comunista que propugnaba únicamente la lucha por la República y conseguir el triunfo en la guerra. Las mujeres anarquistas no solo luchan por estos fines sino que mantienen la llama de la revolución feminista pensando que al acabar la guerra la mujer no puede tornar al hogar en las mismas condiciones anteriores. No hay vuelta atrás.

 Martha Ackelsberg autora de Mujeres Libres. El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres, señala en su libro: “Insistían en que la participación de las mujeres en el mercado laboral, por ejemplo, no debería ser un cambio temporal, debido a las necesidades de guerra, sino un cambio más permanente en la forma en que las mujeres eran vistas en sus roles en la sociedad”

Un largo silencio de decenios nubló a la sociedad española,  con el retroceso que supuso el triunfo del fascismo que acorraló de nuevo  a la mujer en el hogar o  la iglesia sin dejar un respiro a los aires de libertad que trajeron las pioneras del feminismo libertario.

Todas ellas sufrieron exilio, encarcelamientos, campos de concentración, ninguneos constantes y la ocultación de sus obras, en muchos casos magnificas.


El telón del oscurantismo se ciñó sobre nuestra Península. Hoy reivindicamos y nos sentimos muy orgullosas de aquellas mujeres exponentes de un feminismo que  ha sido imitado por muchos países del contexto europeo y aún hoy nos sigue pareciendo modélicamente revolucionario.
María Toca©

Himno de Mujeres Libres (Octubre de 1937)

“Puño en alto mujeres de Iberia
hacia horizontes preñados de luz
por rutas ardientes,
los pies en la tierra
la frente en lo azul.

Afirmando promesas de vida
desafiamos la tradición
modelemos la arcilla caliente
de un mundo que nace del dolor.

¡Qué el pasado se hunda en la nada!
¡qué nos importa el ayer!
Queremos escribir de nuevo
la palabra MUJER.

Puño en alto mujeres del mundo
hacia horizontes preñados de luz,
por rutas ardientes,
adelante, adelante,
de cara a la luz.”



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