Proyecto Faq El presidente comunista del Real Madrid

sábado, 1 de enero de 2022

El presidente comunista del Real Madrid

El coronel Antonio Ortega dirigió el club de Chamartín, incautado durante la guerra

El presidente comunista del Real Madrid
Xavier G. Luque

La versión oficial del Real Madrid indica que no tuvo presidente entre 1936 y 1939. No constan ni el comité de la Federación Obrera con Juan José Vallejo al frente, que se apoderó del club el 4 de agosto de 1936, ni mucho menos el coronel del ejército republicano Antonio Ortega, que tomó el relevo en fecha indeterminada entre 1937 y 1938.
 

Ortega, mano en el bolsillo, tiene a su izquierda al general Miaja. Detrás (se limpia las gafas), el coronel Vicente Rojo - EFE

Antonio Ortega Gutiérrez nació en Rabé de las Calzadas, a una veintena de kilómetros de Burgos, en 1888. Era un militar chusquero, sargento de carabineros, cuando en 1936 tuvo un papel destacado en el control de Irun para la República. Fue nombrado Gobernador Civil de Guipúzcoa y empezó su ascenso meteórico por méritos de guerra. En septiembre pasó a Madrid, donde participó y se hizo popular en la defensa de la Ciudad Universitaria. En mayo de 1937 el gobierno de Juan Negrín lo nombró director general de Seguridad. Fue entonces cuando se unió al Partido Comunista y, según las investigaciones del historiador Hugh Thomas, fue el responsable de la detención de Andreu Nin, el líder del POUM (Partit Obrer d’Unificació Marxista) y su posterior entrega al jefe de la policía soviética en España, Alexander Orlov.

Como director general de Seguridad fue quien entregó a Andreu Nin a la policía soviética

En su edición del 15 de noviembre de 1938 la revista Blanco y Negro publicó una entrevista con el ya coronel Ortega, presidente del Madrid CF (lo de Real había desaparecido en 1931). Explicaba la importancia de la práctica deportiva entre los soldados, sobre todo “el atletismo, como aplicación directa, y el fútbol, como complemento de competición”. Mostraba su ideología al avanzar que la transformación del fútbol al término de la contienda bélica “será inevitable, no se parecerá en nada al que se practicaba antes del 18 de julio. No se comerciará con las fichas ni con los ases y la juventud”. Finalizaba considerando, como harían sus sucesores, que “el Madrid debe conseguir el mejor campo deportivo de España, el más importante estadio. Madrid debe tener todo aquello que poseen otras ciudades que han sido más frívolas con relación a la guerra. Debemos ayudar al gran club sin importarnos otros de la misma región”.

Según explicó el investigador de la historia del club blanco Bernardo Salazar, Ortega acudía frecuentemente al palco de Chamartín y sus hijas llegaron a hacer el saque de honor en varios encuentros. Durante su presidencia se organizó el trofeo Ejército del Centro, en el que por expresa indicación suya no había copa para el vencedor.

El Madrid debe conseguir el mejor campo deportivo de España, el más importante estadio. Coronel Ortega

Al finalizar la guerra, el coronel Ortega fue encarcelado en Alicante y tras un rápido consejo de guerra fue ejecutado mediante garrote vil el 15 de junio de 1939. Sus hijas hicieron gestiones para salvarle la vida, sin éxito. En concreto, como relata el periodista Juan Carlos Pasamontes en su libro Todos los jefes de la Casa Blanca , intentaron que intercediera el conde de Romanones, al que Ortega había salvado la vida en 1936 al esconderlo en un despacho del Gobierno Civil. Ni siquiera las recibió personalmente. “El conde dejó el trámite a sus secretarios, quienes, en vez de darles palabras de ánimos o excusas humanitarias, se limitaron a hacerles proposiciones deshonestas con la única intención de aprovecharse de ellas”, explica Pasamontes.

Acabada la guerra civil el Madrid recuperó la realeza. Su primer presidente bajo el franquismo fue el general Adolfo Meléndez, quien ya había dirigido el club de 1908 a 1916, tras los mandatos de los hermanos catalanes Juan y Carlos Padrós Rubió. Como medida de mayor urgencia, Meléndez tuvo que acometer la rehabilitación del terreno de Chamartín, que había acabado convirtiéndose en depósito de material de guerra y estaba en un estado deplorable. Entre las primeras decisiones de obligado cumplimiento ante las nuevas autoridades el Madrid, como todos los clubs, tuvo que concretar, la relación de socios “caídos por Dios y por la Patria durante la invasión roja”. Junto a dos directivos y un exjugador, Monchín Triana, destacaba el nombre de José Antonio Primo de Rivera.

El otro presidente
Fray Rafael Sánchez-Guerra


El presidente del Madrid antes de la incautación era Rafael Sánchez-Guerra. Su padre, José Sánchez Guerra, tuvo una extensa carrera política, fue varias veces ministro y llegó a presidir el Congreso. Rafael, político y periodista, fue concejal madrileño de 1931 a 1939. Su intervención fue decisiva para lograr que la prolongación de la Castellana se desviara y salvar así el campo de Chamartín, afectado de pleno. No quiso abandonar la capital en 1939 y fue condenado a 30 años y un día. Pasó 26 meses en prisión y logró huir a Francia en el maletero de un coche. Tras fallecer su esposa en 1959 regresó a España e ingresó en el convento de los Dominicos de Villava (Navarra), donde murió en 1964.


Fuente → lavanguardia.com

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El presidente comunista del Real Madrid Rating: 4.5 Diposkan Oleh: La Voz de la República
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