Proyecto Faq Ángel Viñas: “La élite política no ha dado respuesta a la herida del franquismo"

miércoles, 17 de marzo de 2021

Ángel Viñas: “La élite política no ha dado respuesta a la herida del franquismo"


El historiador publica "El gran error de la República", en que indaga por qué el gobierno no paró el golpe de 1936 pese a saber que había conspiraciones

Ángel Viñas: “La élite política no ha dado respuesta a la herida del franquismo" / Fèlix Badia:

¿Por qué la República, aun sabiendo del golpe de julio de 1936, no lo paró? Es la gran pregunta a la que trata de responder el historiador Ángel Viñas (Madrid, 1941) en su recién aparecido El gran error de la República (Crítica). La solución al enigma apunta a la confluencia de errores republicanos y de la acción del espionaje de los conjurados. El resultado, una guerra y una dictadura que causaron una herida en la sociedad aún abierta.

Usted se plantea una pregunta que parece clave para entender la Guerra Civil.

Claro: por qué no se detuvo el golpe. El Gobierno estaba enterado de que se preparaba, eso es bien sabido, pero se desconoce hasta qué punto, cuánta información tenía, aunque, eso sí, es muchísima más de lo que uno podía imaginar. Las respuestas que se han dado hasta ahora a esta pregunta son de carácter personalista. Por ejemplo, los enemigos de Azaña decían que este era un soberbio y que despreciaba a los militares, pero yo creo que es poco realista atribuirle la responsabilidad.

¿Dónde están, pues, las razones?

Esa es la gran incógnita que todavía queda. ¿Que había servicios de espionaje interior y exterior que, aunque modestos, funcionaron? Sí. Pero ya en primavera de 1936 yo no he encontrado documentos que confirmen que funcionaron correctamente.

Manuel Azaña entouré de journalistes, en Espagne en 1936. (Photo by KEYSTONE-FRANCE/Gamma-Rapho via Getty Images)

Manuel Azaña, rodeado de periodistas, en 1935  Gamma-Keystone via Getty Images

Yo sugiero en el libro como una posibilidad muy factible que los servicios de espionaje estuvieron controlados por gente adicta a los sublevados, y tengo identificados, con todas las cautelas, a los dos villanos de la trama salvo que se demEuestre que no lo son. Es sorprendente lo que hicieron el jefe del Estado mayor central del ejército de Tierra, el general de división José Sánchez Ocaña, y el jefe directo de la sección servicio especial (el servicio de espionaje interno de las fuerzas armadas), el teniente coronel Antonio Huguet.

Los dos se metieron nada más estallar la guerra en unas embajadas y ahí pasaron parte o toda la guerra. Respecto al primero, no se conserva nada, ninguna documentación, no hay ni siquiera su expediente militar. Sorprendente. Tengo sospechas, pero son sospechas que nadie ha explorado, en la línea de que las cosas se aclaran mucho si se presume que los servicios de inteligencia, que no eran tanta gente, estaban copados por los sublevados o afines a ellos.

Es poco realista atribuir a Azaña toda la responsabilidad en la mala respuesta al golpe”

Esto nos lleva a otras preguntas. El gabinete militar de Santiago Casares Quiroga, que contaba además con miembros antifascistas, ¿no detectó nada?

¿Se podría hablar pues de incompetencia de las autoridades?

Yo en realidad hablo de ineficacia, que no es exactamente lo mismo. En febrero de 1936 Franco intentó dar un golpe de Estado, declarando el estado de guerra y coincidiendo con las elecciones, al que se vincula el general Miguel Cabanellas. Cuando tras las elecciones llega el nuevo gobierno ¿No lo investigan? ¿Qué hace el gobierno? No hace nada. Cabanellas sigue estando de jefe de la quinta división orgánica. ¿Y qué hace Azaña, presidente del consejo, en febrero de 1936? Inmediatamente, cesa a Franco y lo nombra comandante general de Canarias, y cesa a Manuel Goded, también conspirador, y lo manda a Baleares.

General of the Army Manuel Goded Llopis (October 15, 1882 – August 12, 1936) seated at a desk. Goded was a Spanish Army general who was one of the key figures in the July 1936 revolt against the democratically elected Second Spanish Republic. Having unsuccessfully led an attempted insurrection in Barcelona, he was captured and executed by the Republican government. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)

El general Manuel Goded, sentado, tuvo un papel activo en la conspiración  Universal Images Group via Getty

Azaña ha sido ministro de la guerra, ¿cómo no se le ocurre poner inmediatamente a Goded y a Franco en disponibilidad (reserva)? Hay más casos. Se conocen, por ejemplo, informaciones de junio de 1936 del gobernador civil de Granada en que advierte durante tres meses de que la guarnición de allí se va a rebelar. Y en el ministerio de la gobernación y el de la guerra tocándose las narices. ¿Por qué?

No sé cómo decirlo, hay la sensación de que se tienen noticias, pero hay que averiguar por qué no se actúa. Yo, con toda cautela, creo que cuando hay cambio de gobierno en febrero de 1936, el nuevo presidente del consejo Manuel Azaña, toma una serie de medidas que son, en mi opinión, un error considerable. Cesa al director general de seguridad, al que hoy nadie conoce, el capitán de la Guardia Civil, Vicente Santiago Hodson, una persona con una brillante hoja de servicios en defensa de la República. Y, con su sustituto, los mecanismos no funcionan porque está rodeado de infieles a la República. Pienso que los servicios de información interior, en el ejército y en la dirección general de seguridad no cumplieron bien su papel porque estaban infiltrados.

Los servicios de información de la República no cumplieron su función en 1936 porque estaban infiltrados por los golpistas”

Usted destaca que, entonces, entre los argumentos de los sublevados el comunismo es casi el único. ¿Qué pasa con el resto de motivos esgrimidos después?

No parece interesarles demasiado la ruina de la patria, la independencia de Catalunya, los ataques a la Iglesia… no, el elemento fundamental que se maneja para subvertir a las unidades del Ejército es la amenaza comunista, con cosas a veces grotescas. Y ya cuando se hace la sublevación hay que justificarla de alguna manera ante los españoles y ante el extranjero.

Y una sublevación que acaba en guerra.

Que acaba en guerra, claro. Esto es lo que hace Franco, pero hay que ir al origen de las cosas. Escribí hace dos años el libro ¿Quién quiso la guerra civil? Y los que la quisieron fueron los monárquicos con la ayuda fascista italiana desde el primer momento. Aunque luego se alargó, al principio pensaron en una guerra corta y, de hecho, la República la tenía perdida ya en septiembre de 1936. A la República la salvó la intervención soviética.

Precisamente porque pensaban que sería una guerra corta recurrieron a los italianos, gracias a unos acuerdos con Mussolini que fueron efectivos muy pronto y que solo conocían cuatro gatos. Por eso, cuando se dice que la República no supo o no quiso contrarrestar el golpe pienso que realmente no pudo, porque lo que era literalmente imposible es que los servicios de inteligencia estuvieran o no infiltrados pudieran conocer el pacto con Mussolini.

¿La República no podría haber contrarrestado el golpe aunque hubiera obrado de forma más eficaz?

No. Porque Mussolini quería que la España monárquica o militar que saliera del golpe se aproximara a él. Él quería que España, ya después del golpe con un gobierno dirigido por Calvo Sotelo o Sanjurjo, se incorporara al área de influencia de la Italia fascista.

Benito Mussolini récompense les soldats ayant combattu en Espagne et en Libye à Rome en Italie. (Photo by KEYSTONE-FRANCE/Gamma-Rapho via Getty Images)

Benito Mussolini en un acto de condecoración a antiguos combatientes en España  Gamma-Keystone via Getty Images

Tratando de dar respuesta usted plantea muchos interrogantes abiertos. ¿Hay muchas posibilidades de encontrar información que resuelva estas preguntas?

Supongo que sí, porque la República no era un régimen tribal, tenía sus reglas y sus documentos. Naturalmente que se guardaban cosas. Sin embargo, no hay que olvidar que el gobierno se fue de Madrid en noviembre de 1936, que se perdieron muchos documentos, y que luego el gobierno republicano fue derrotado y quemó muchos papeles, sobre todo lo más sensible. Han quedado papeles, pero no muchos.

La República tenía la guerra perdida en septiembre de 1936”

Dicho esto, es evidente que durante muchos años los papeles de los archivos militares españoles, gobernación y guardia civil han estado cerrados a cal y canto, y lo que haya pasado en ellos durante la dictadura chi lo sà? No sé lo qué habrá todavía que no se haya explorado, pero yo siempre digo que hay que abrir archivos.

"El pasado no existe"

En esta investigación, como en muchas otras, cuando se intenta responder a una pregunta se abre un interrogante, y luego otro, y luego otro…
Hay dos cosas que yo he aprendido a lo largo de los años. Primero, el pasado no existe, ha desaparecido. Segundo, no se puede reconstruir. Lo que se puede es hacer exploraciones de ciertas vetas del pasado, aquellas de las cuales hay evidencias. No hay historia definitiva, por eso a mí las querellas de los historiadores me producen un cierto tedio, se proyectan hacia el pasado las ideas, las preocupaciones del presente.

¿La Guerra Civil aún es un terreno de combate político?

España es uno de los países, no el único, que no ha terminado de arreglar las cuentas con su pasado. Les ha pasado a los alemanes, que tardaron mucho a enfrentarse con el nazismo. E incluso ahora, después de lo mucho que hemos aprendido sobre el nacionalsocialismo y el Holocausto, todavía hay partidos o movimientos neonazis en la República Federal.

Mussolini quería incorporar a España en el área de influencia de la Italia fascista”

En Italia eso también sucede.

En Italia ha habido movimientos parafascistas desde 1947 o incluso movimientos promonárquicos muy limitados. Ahora bien, lo que diferencia a España de otros países es que en la génesis de estos regímenes, el repudio a ese pasado está inscrito en la Constitución de esos estados nuevos. En España no pasó eso, porque la transición se hizo a través de una transacción. Pero cada país tiene sus vías de llegada a la democracia y yo no soy de los que abominan de la transición, en modo alguno, se hizo lo que se podía hacer, “a la sombra vigilante de las bayonetas”.

Y negar eso es no conocer nada. Fue así, luego las bayonetas se fueron desarticulando y bien o mal se tiró adelante, pero ha quedado la herida abierta que causó y que mantuvo abierta el franquismo. Esa brecha abierta se ha ido agudizando a medida que se han ido poniendo de relieve los errores del franquismo o la represión, que en los años 70 no eran del todo conocidos.

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Franco, reunido con los oficiales destinados a Canarias un mes antes del golpe  Mondadori via Getty Images

Pero a finales de los años 80 o 90 la cosa ya empezó a cambiar, ya se estaban descubriendo fosas… Y todo esto, quieras que no, alimentó un movimiento social. Sin embargo, la élite política española de todos los niveles y todo el arcoiris no ha sabido dar una respuesta o consensuar una respuesta. Las cosas son como son. Esto es algo que envenena la convivencia.

Pero ahora parece que hay una parte de la élite política que tampoco está demasiado interesada en buscar un consenso sobre eso.

Mire usted. Si en el año 1949 la República Federal Alemana hubiera querido consensuar una constitución con lo que quedaba del partido nacionalsocialista no hubiera sido posible. La constitución la impusieron los norteamericanos. En Italia, hubo un plebiscito en 1949 por la que terminó la monarquía y se creó una república de base antifascista. En Francia, al final los franceses se han tenido que enfrentar con la colaboración. En España hubo la amnistía y ya está, el pasado es intocable. Y eso no puede ser.

España es uno de los países que no ha terminado de arreglar las cuentas con su pasado”

¿Hay una relación entre que no se haya hecho tabla rasa con el ascenso de Vox?

No tengo ni idea. Creo que Vox no surge por generación espontánea. Muchos de los partidarios de Vox lo eran antes del PP. Leo que este genio inmarcesible de la política española que es José María Aznar, ahora pide que el PP recupere a Vox, pues apañados vamos. En mi opinión modestísima, lo que tiene que hacer el PP es alejarse todo lo que pueda de Vox.

Todo esto es muy importante para un historiador como yo, pero estoy en Bélgica y escribo sobre historia y no sobre política actual. Lo que sí digo es que no se puede hacer es negar la evidencia, y la evidencia muestra para mí que la versión derechista de la historia de España es basura, es una interpretación ideológicamente interesada y que desprecia los hechos, y esto no puede terminar bien, no resulta. ¿Qué hacer? En primer lugar, reconocer un poco lo que es evidenciable documental, histórica o arqueológicamente. En segundo lugar, explicarlo, por qué. En tercer lugar, llevarlo al sistema educativo.

Es esencial que los militares reciban una buena formación de historia en las academias”

El otro día leía una información que hablaba de que los militares, en las academias, reciben poca formación en historia. Pues para mí eso es lo esencial, porque tienen que saber de dónde vienen para saber a dónde llegar. ¿Es que hay que enseñarles algo que repele a la historiografía franquista? Pues claro, porque la historiografía franquista es basura.


Fuente → lavanguardia.com

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