Proyecto Faq De repente, la fragilidad de la democracia

sábado, 20 de febrero de 2021

De repente, la fragilidad de la democracia

De repente, la fragilidad de la democracia

De cuando en cuando, ocurren sucesos extraños. Aparece en escena, por ejemplo, el último presidente electo de EEUU y espeta: “La democracia es frágil”. ¿No es perturbador? ¿No estará a punto, piensa uno, de querer solicitar el enésimo sacrificio a su población?

En otro confín del mundo el vicepresidente segundo de la cuarta economía de Europa lanza: “Estoy en el gobierno, pero no poseo el poder”. Y se reabren las cajas de los truenos. ¿Puede que esté ocurriendo algo, aparentemente de forma inconexa, en distintos lugares del mundo?

Antes, en uno de esos pretéritos y ya clásicos “antes”, cualquiera podía opinar sobre la fragilidad o las anormalidades de la democracia. Correspondía a la libertad del pueblo, del artista o del periodista señalar las sombras del sistema o manifestar dudas. Pero ahora, en un nuevo ensanchamiento de los horizontes del absurdo, los jefes de estado o de gobierno también lloran. ¿A qué clase de teatro o ficción quieren llevarnos?

A los ciudadanos se les inculcó la creencia y la fe ciega en la soberanía popular. Se dotó al mismo tiempo de justicia y belleza teóricas a las instituciones democráticas, se llamó siempre a la calma, a la paciencia, a la confianza en la verdad y a que en el último instante la democracia vencería.

Pero cuando uno creía que, por fin, eso mismo estaría a punto de suceder, no: imposible. Resulta que el verdadero nombre de todo este juego se llama “utopía”. Que el sistema es frágil por definición. Justamente ahora. Que los poderes, las presiones y los villanos son descomunales y la contienda, desigual. Y entonces surge una nueva y extraña llamada a la calma para evitar un áspero descenso a las profundidades donde la belleza y la justicia prácticas se pudren lejos de los rayos del sol.

Los más indicados para hacer esa llamada son personas de influencia estudiada; artistas, periodistas, presentadores de televisión, youtubers… Pero en la nueva normalidad aparecen de repente también aquellos en quienes creíamos que el sistema democrático otorgaba “posibles” -esto es, las facultades de hacer o de actuar-. Quizás no sea una llamada a la revolución, como una parte ridícula y ultra conservadora de la población interpreta, sino, simplemente, a la resignación. Lo cual, por cierto, es muchísimo peor.


Fuente → elcaptor.com

banner distribuidora

De repente, la fragilidad de la democracia Rating: 4.5 Diposkan Oleh: La Voz de la República
Publicar un comentario
Gracias por comentar
 
  • BR