Proyecto Faq Juan Carlos I: La caja de Pandora de la monarquía

jueves, 4 de junio de 2020

Juan Carlos I: La caja de Pandora de la monarquía


Menos mal que los hastiados antimonárquicos del Estado español seguimos contando con la información que se publica en la prensa internacional sobre la corrupción institucionalizada en la monarquía española, que si fuera por la prensa nacional, ¡íbamos listos!…
 
 Juan Carlos I: La caja de Pandora de la monarquía
 
A finales de abril, el diario británico The Telegraph, al que la Casa Real española se negó a responder las preguntas que planteó sobre este asunto, publicó documentos que evidenciaban el cobro de una comisión de 50 millones por Álvaro de Orleans-Borbón, primo y confidente de Juan Carlos I, y que sembraban nuevas dudas sobre el origen de su patrimonio. A principios de Marzo, la Tribune de Genève, diario suizo, nos informaba de la investigación judicial contra el “emérito” por una cuenta con 100 millones de dólares de dudosa justificación (ninguna) procedentes de Arabia Saudí. Información de la que se hicieron eco y complementaron diarios europeos de Francia, Bélgica, Alemania, etc.

Maletines en Suiza, fundaciones opacas en Panamá: Juan Carlos, desazón de España

De nuevo nuestro emérito rey vuelve a ser noticia por su falta de ética y por su corrupción total, información que nos llega una vez más gracias a la labor informativa de la prensa internacional: en esta ocasión, el diario francés Le Monde ha publicado un extenso reportaje de investigación sobre el monarca, realizado por su corresponsal en Madrid, Sandrine Morel (1), en el que reúne toda la información reciente sobre los robos con patente de corso realizados por Juan Carlos I en lo que denomina “un thriller político-financiero”. (En letra cursiva van los párrafos procedentes del reportaje de Le Monde)

El joven rey, deseoso de encarnar la renovación de la monarquía española desde la abdicación de su padre en 2014 no logró librarse del tintineo de la cacerolada desde numerosos balcones del país, el 18 de marzo. Una protesta doble, con el boicot al discurso real que se televisaba en ese mismo momento con la idea de transmitir fuerzas al país.

«Si la crisis sanitaria no fuera tan grave, no se hablaría de otra cosa en España», opina el politólogo Pablo Simón.

La nota de Le Monde repasa lo que era un secreto a voces y ahora está confirmado, desde que el pasado mes de marzo el diario suizo la Tribune de Genève (2) reveló lo averiguado en investigación judicial: la existencia de una cuenta en un banco suizo a nombre de una empresa domiciliada en Panamá cuyo beneficiario es Juan Carlos I, en la que recibió de Arabia Saudí un “regalo tan suntuoso y secreto” que un fiscal suizo lo está investigando por presunto blanqueo de capitales.

Los hechos relatados al fiscal suizo Yves Bertossa por sus principales protagonistas durante los interrogatorios celebrados en 2018 son irrefutables.

El administrador de la fortuna de Juan Carlos, Arturo Fasana, directivo de la empresa Rhône Gestion, narra que en el mes de abril de 2010, el que era aún jefe del Estado de España se presentó en su domicilio de Ginebra con un maletín que contenía 1,9 millones de dólares (1,74 millones de euros) en efectivo. Un simple «regalito» del emir de Bahréin, según le dijo el rey. […] Según su relato, el fin de la visita del soberano no era otro que depositar ese dinero en el banco Mirabaud, en la cuenta de la fundación Lucum.

En esa misma cuenta, el antiguo rey había recibido en agosto de 2008 otro «regalito» que ascendía a 100 millones de dólares, esta vez de parte del gobierno saudí. Y cuatro años después, cuando se cerró precipitadamente, fue de esa misma cuenta de donde salieron 65 millones de dólares hacia una cuenta en las Bahamas perteneciente a una tal Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

La caza de elefantes

Corinna no había surgido de la nada (hay fotos de los dos desde 2005), pero al igual que con todo lo demás, los españoles fuimos los últimos en enterarnos, a raíz del accidente mientras cazaban elefantes en Botsuana en 2012.

Decir que el episodio del safari hizo daño a la institución sería un eufemismo. Para sus compatriotas, de pronto aquellas comprensivas palabras que el rey había pronunciado un mes antes, asegurando que “El 50% de los jóvenes está en paro y eso es algo que a veces me quita el sueño” suenan no solo falsas, sino intolerablemente cínicas.

«Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir» (3). Las palabras del monarca sentaron un interesante precedente, porque nunca antes Juan Carlos I se había disculpado… Esa vez le obligaron, la institución hacía aguas por todos los lados, y hay que sumar en ese año la imputación de Iñaki Urdangarin en el caso de corrupción del Instituto Nóos.

Durante los meses siguientes, la nota que recoge la confianza de la opinión pública en la monarquía, en los estudios del CIS, no deja de bajar, llegando hasta un 3,68 sobre 10 en 2013. Unido a las revelaciones sobre el enriquecimiento ilícito de su yerno, Iñaki Urdangarín, marido de su hija Cristina de Borbón, el affaire del safari provocará el fin prematuro del reinado de Juan Carlos, dos años más tarde. Pero conllevará también un gran revuelo en Suiza, aunque por entonces no se supiera.

Las grabaciones del alcantarillero de la policía

En esta parte del artículo del diario francés aparece la relación entre los corruptos intereses económicos y la podredumbre de las cloacas policiales, aparecen Villarejo, el jefe de la cloaca policial y el chantaje, y Juan Villalonga ascendido a la élite empresarial por su íntimo amigo Aznar y cargado de pleitos con la justicia española.

Por precaución, Juan Carlos disuelve la fundación y decide transferir el saldo que quedaba en la cuenta del banco Mirabaud, es decir 65 millones de dólares, a su amiga alemana, directora de una consultora estratégica. Si espera poder seguir disfrutando de su fortuna por medio de Corinna zu Sayn-Wittgenstein, le sale mal. […] «No tenía ningún motivo para dudar de la sinceridad de las intenciones de Juan Carlos I —precisa—. Pero dos años después, tuve que tomar la iniciativa de organizar una reunión con él para que un abogado le explicase que los fondos que me había entregado no podían servir para pagar sus gastos, pues eso levantaría inevitablemente sospechas de blanqueo de capitales. Corresponderá a Juan Carlos explicar a los tribunales ingleses su comportamiento después de aquella reunión.»

Corinna zu Sayn-Wittgenstein, que reside en Londres, está lista para presentar en el Reino Unido una querella contra el exrey de España por las presiones de las que afirma haber sido objeto. «Me amenazaron de muerte, me sometieron a vigilancia constante, intentaron separarme de mis hijos y destruir mi red de relaciones, especialmente las profesionales, penetraron varias veces en mi casa, han difundido centenares de artículos con burdas mentiras y calumnias sobre mí», explica, a través de la Sra. Moutet.

En 2015, Juan Villalonga le presenta a Corinna a un hombre “conocido por poder solucionar cualquier tipo de problema gracias a sus cuarenta años de ‘servicios’ en las altas esferas políticas y económicas de España”: José Manuel Villarejo.

Las «confidencias» de la examiga del rey son explosivas. Según ella, el entonces director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, la habría «presionado» e incluso «amenazado» para que no divulgase los secretos que conocía. Afirma también que su domicilio en Mónaco fue registrado, que Juan Carlos puso un terreno en Marrakech a su nombre sin su consentimiento, por medio de un abogado afincado en Suiza. «No porque me quiera mucho, sino porque resido en Mónaco», aclara. También menciona los «regalos envenenados» que el rey pretende recuperar y que le podrían costar acusaciones de blanqueo. Según Corinna, este último dispone de una cuenta en Suiza a nombre de un primo, Álvaro de Orleans-Borbón, cuenta que le sirve para pagar los vuelos privados que despegan y aterrizan en la base militar de Torrejón de Ardoz.

El resto sigue la misma línea: el antiguo rey habría aprovechado la amnistía fiscal de 2012 para repatriar fondos y habría llamado a las administraciones públicas para pedirles que contratasen a la Fundación Noos, perteneciente a su yerno, Iñaki Urdangarín, que fue condenado en 2018 por malversación de fondos públicos y tráfico de influencias. Por último, menciona también una posible comisión desembolsada al monarca por el contrato de construcción del «tren del desierto» entre Medina y La Meca, contrata de 7000 millones de euros adjudicada por Arabia Saudí a un consorcio español en 2011… «No sabe lo que es legal y lo que es ilegal», concluye.

Las grabaciones lo tienen todo para ser una bomba para la monarquía, pero los principales medios de comunicación se niegan a difundirlas y limitan su cobertura al caso, asegurando que no quieren prestarse a un «chantaje de Estado» por parte de Villarejo. El gobierno del PSOE evita comentar el asunto y simplemente solicita al director del CNI, Sanz Roldán, que comparezca en comisión parlamentaria.

La investigación vuelve a Ginebra

Sanz Roldán comparece el 25 de julio de 2018, desmiente cualquier implicación del CNI y cuestiona las revelaciones de Corinna. Sandrine Morel continúa:

Los dos grandes partidos españoles, PSOE y PP, consideran suficientes las explicaciones de Sanz Roldán. Ni hablar de abrir una comisión de investigación en el Congreso sobre la fortuna de Juan Carlos. […]
Dos meses después, en septiembre de 2018, la justicia española archiva las revelaciones contenidas en las grabaciones «por falta de pruebas» y por motivo de «la inviolabilidad del rey en el momento de los hechos». En España, el caso parece cerrado. Pero no en Ginebra, donde el fiscal Bertossa se ha enterado de las comisiones presuntamente transferidas a cuentas en Suiza y decide investigar un posible caso de blanqueo de capitales con agravantes…

¡Menos mal que desde fuera las cosas se ven como son, no como la lealtad a la corona impone!

A lo largo de estos dos últimos años, el concienzudo y discreto magistrado suizo parece haber podido confirmar parte de las revelaciones que hizo Corinna a Villarejo en 2015. Tirando del hilo de las transferencias ordenadas a favor de esta, descubrió la existencia de la Fundación Lucum, perteneciente a Juan Carlos, y el desembolso de 100 millones de dólares de Arabia Saudí. Pero también la existencia de otra fundación, Zagatka, cuyo titular es Álvaro de Orleans-Borbón y en la que Juan Carlos figura como tercer beneficiario. Creada en 2003 en Liechtenstein y asociada a una cuenta en Crédit Suisse, Zagatka habría servido para pagar decenas de vuelos secretos durante once años, por valor de tres millones de euros, según El País.

A algunos nos había resultado curioso que en la primavera de 2019, en medio de todo el trajín de elecciones generales, autonómicas, municipales y europeas, el rey emérito anunciase su abandono de la vida política. ¿No la había abandonado ya?, nos preguntamos. ¿A qué viene este anuncio, en un momento tan raro? Por fin descubrimos que había un motivo para ello:

En marzo de 2019, fueron los abogados británicos de la Sra. Wittgenstein quienes indicaron a Felipe VI que era el segundo beneficiario de Lucum. No cabe duda de que esta información, confirmada por la Zarzuela, está relacionada con el hecho de que en abril de 2019, Juan Carlos pusiera fin a toda actividad institucional u oficial y se retirase de la vida pública. Él, que habría podido pasar a la historia como el hombre que trajo la democracia a España y la consolidó tras la muerte del dictador Franco, en 1975, ha acabado por caer presa de sus excesos.

El representante… a comisión

El nepotismo cleptómano del rey emérito fue algo que aprendió del franquismo: según Jaime Peñafiel, experto en la Casa Real, ya en 1973 el entonces joven rey recibió la patente de corso del propio dictador. La corrupción fue algo restablecido en España con la dictadura franquista, es bueno recordar que uno de los mayores financiadores del golpe militar de Franco fue Juan March, un personaje que amasó su turbia fortuna a base de estraperlo y chanchullos, nada nuevo en la historia de los borbones, recordemos la frase de Valle-Inclán sobre Alfonso XIII, abuelo del emérito, tras la proclamación de la Segunda República: “Los españoles han echado al último Borbón no por Rey, sino por ladrón».

Desde la crisis del petróleo de 1973, los vínculos de Juan Carlos con el príncipe Fahd habían permitido que nunca faltase petróleo en España. «En esa fecha fue cuando Franco le autorizó a recibir comisiones actuando como intermediario en Arabia Saudí” asegura Jaime Peñafiel, que recuerda que él «no tenía ninguna fortuna, solo una minúscula asignación de Franco». Poco antes de su abdicación en 2014, la venta de casi 250 carros de combate Leopard a Arabia Saudí se consideró resultado de su última intermediación. Lo mismo ocurrió con la contrata del «tren del desierto», cerrada en 2011. […]

En 2003, la revista Forbes llegó a estimar su fortuna en 1790 millones de euros, “una cantidad nada despreciable para el heredero de una familia exiliada sin un céntimo», subraya el historiador Laurence Debray en su biografía Juan Carlos d’Espagne (Perrin, 2019).

En esta parte del artículo tenemos que añadir que la ciudadanía está esperando que Felipe VI haga realidad su compromiso, aparte de palabras biensonantes en sus declaraciones la falta de hechos es total; podría empezar por solicitar una investigación pública sobre su padre, pues, como afirma Le Monde: “esos muros que ha alzado entre él y su padre no le protegen de las repercusiones de la investigación suiza”.

La monarquía, cada vez más contestada

Para finalizar este repaso, la reportera Sandrine Morel se hace eco de las diversas consultas, no vinculantes, sobre la forma de Estado, Monarquía o República, mencionando la que estaba prevista a nivel nacional para el 9 de mayo y se ha debido posponer por la pandemia. Iniciativas organizadas por movimientos populares, que arrancaron con fuerza en 2018 por todo el Estado español, realizadas en la mayoría de las universidades públicas y en diferentes ciudades y pueblos del país, como la del 2 de diciembre en Madrid (4). Estas consultas reclamaban el ¡Derecho a decidir! por un lado y por otro buscaban hacer la pregunta que el CIS no hace en España…

El Centro de Investigaciones Sociológicas, el instituto oficial de sondeo de España, dejó de preguntar la opinión de los españoles sobre la monarquía en abril de 2015. En esa fecha, la nota de la institución monárquica era tan solo de un 4,34 sobre 10.

«La monarquía es un tema que cada vez divide más: los jóvenes ya no la asocian con el papel de Juan Carlos en la implantación de la democracia, y en los territorios donde hay un gran nacionalismo regional, se percibe como centralista y de derecha» , resume Pablo Simón, profesor de ciencias políticas en la universidad Carlos III. En 2018, el Parlamento regional de Cataluña, de mayoría independentista, votó la reprobación de Felipe VI, y varios alcaldes separatistas lo han declarado persona non grata a raíz de su firme discurso destinado a poner fin a la tentativa de secesión de octubre de 2017.

Cuando surgió el escándalo por las grabaciones de una examiga del antiguo rey Juan Carlos, el Parlamento regional de Navarra aprobó una declaración institucional exigiendo que se celebrase un referéndum vinculante para decidir entre monarquía y república. Y en marzo, en pleno escándalo por la fortuna del mismo Juan Carlos, algunos cargos electos de Podemos reclamaron en Twitter «abdicación y referéndum». El 14 de abril, aniversario de la Segunda República, el vicepresidente del gobierno de coalición, Pablo Iglesias, homenajeó a los «compatriotas que imaginaron un país, una República en la que nadie fuera más que nadie».

La caja de Pandora

Concluye Sandrine Morel:
En cuanto a los principales partidos, no quieren abrir la caja de Pandora del debate sobre la monarquía. Así, el PSOE, el Partido Popular, Ciudadanos y Vox han bloqueado en varias ocasiones la apertura de una investigación parlamentaria sobre Juan Carlos. «Decir que la princesa Leonor será la próxima reina es adelantarse mucho —opina, sin embargo, Peñafiel—. La monarquía es una institución medieval que ha llegado a nuestros días de milagro, y solo se mantiene si es ejemplar. Y la monarquía española no lo ha sido…»


Fuente → loquesomos.org

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