Proyecto Faq Cuando Franco fusiló la sátira

domingo, 28 de junio de 2020

Cuando Franco fusiló la sátira

 
  • Este domingo se cumplen 80 años del asesinato del comprometido viñetista 'Bluff' y del transgresor editor de 'La Traca', Vicent Miguel Carceller
  • La sentencia les acusó de ridiculizar al dictador al dibujarlo en la cama con un hombre o vestido de mujer

Cuando Franco fusiló la sátira
Nacho Herrero

Este domingo se cumplen ochenta años del día en que un irreverente y comprometido dibujante, Carlos Gómez 'Bluff', y su exitoso y transgresor editor, Vicent Miguel Carceller, fueron asesinados a tiros por unas viñetas satíricas. Disfrazado de legalidad, ese crimen ocurrió el 28 de junio de 1940 en el 'paredón de España', un muro junto al cementerio de la localidad valenciana de Paterna en el que desde el final de la guerra civil y hasta 1956 el franquismo fusiló a 2.238 personas.

Fue el trágico final de los autores de la revista satírica 'La Traca' a manos de un régimen que arrancó su cruel represión cercenando la risa a balazos en una macabra precuela de los atentados de 'Charlie Hebdo' de París en 2015. Si los yihadistas buscaban vengar el honor supuestamente mancillado de Mahoma, el consejo de guerra de la causa 7470-V se amparó en el de Franco, la España nacional y la Iglesia para dictar su condena a muerte.

Superventas militante

El semanario había nacido en València en 1884 para reírse del poder político y del eclesiástico. Fue impulsado por la mano de Carceller. Tal fue el éxito de 'La Traca' que, en la segunda República, vendió medio millón de ejemplares de algunos de sus números. Más que ninguna otra revista de la época. Sólo en Barcelona, por ejemplo, distribuía habitualmente sesenta mil ejemplares de una tirada que superaba los trescientos mil.

Con el estallido de la guerra civil, 'La Traca' se alineó con firmeza con la República y abrió en la trinchera del papel su particular frente de batalla contra todo el bando franquista. Sus 'armas': vehemente militancia, afiladas plumas y viñetas socarronas.


La incorporación a la redacción de los dibujantes José María Carnicero y 'Bluff' llevó al semanario varios pasos más lejos que cualquiera de sus competidores. Caricaturizaron a Franco de la manera en la que más le podía doler. Le 'descubrieron' en la cama con un moro, también lo imaginaron recordando su paso por Marruecos mientras contemplaba un evocador racimo de plátanos, vestido de mujer o como un 'ninot' de Hitler.

La censura de la República

"Sin ninguna duda, nadie llegó más lejos. Incluso a (Manuel) Azaña le parecían excesivas. Otras revistas se sumaron pero su dureza y acidez es inigualable. Cuando aparecía 'La Traca' los generales se enfurecían", explica el profesor de la Universitat de València, Francesc Martínez.

 

Paradójicamente fue el propio gobierno de la República el que abocó la revista a su cierre en marzo de 1938. "Las autoridades tenían miedo. Hay mucha acción-reacción y temían que hubiera fusilamientos de presos republicanos, así que le fueron poniendo las cosas cada vez más difíciles", recuerda. La censura gubernamental y los problemas en el suministro de papel conforme avanzó el conflicto y empezó a escasear todo secaron definitivamente sus plumas.

Una condena de risa

Apenas un par de meses después de que acabara la guerra, el 10 de junio de 1939, la Brigada Político Social ordenó la captura de Carceller, Gómez y Carnicero y justo un año después, el 10 de junio de 1940, se les sentenció por "adhesión a la rebelión militar". La condena fue a muerte para los dos primeros y a treinta años de reclusión para Carnicero, que logró salir tras una veintena de meses pero murió en Badalona pocos años después.

Para condenar al editor se alegó que 'La Traca' se dedicaba "de la manera más baja, soez y grosera a insultar a las más altas personalidades representativas de la España Nacional, de la dignidad de la Iglesia y de los principios informante del Glorioso Movimiento Salvador de Nuestra Patria".

De Carnicero aseguraban que sus viñetas vejaban a los "invictos Generales del Ejército Español" y de 'Bluff' que en sus dibujos "de la más baja moral, se ridiculizaba al Generalísimo Franco". Y ya está. Ni un solo disparo más allá de los de sus plumas.

"No había por donde cogerlo, era gente que se había pasado la guerra en una redacción, no tenían nada más. No hay sangre por ninguna parte, eran acusaciones de delito de tinta", remarca Martínez. Una tinta que, tras ser borrada a conciencia durante décadas, empezó a convertirse en leyenda.


Fuente →  elperiodico.com

banner distribuidora

Cuando Franco fusiló la sátira Rating: 4.5 Diposkan Oleh: La Voz de la República
Publicar un comentario
Gracias por comentar
 
  • BR