Proyecto Faq EL MISTERIO TRAS LA FOTO

domingo, 22 de julio de 2018

EL MISTERIO TRAS LA FOTO

Una de las fotografías más conocidas del asalto al Cuartel de la Montaña el 20 de julio de 1936, cuyo misterio y protagonistas desvelamos en esta crónica. Fotografía BNE. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

EL MISTERIO TRAS LA FOTO Y EL TÍO DE JULIO IGLESIAS

Por Florentino Areneros

Hace unas semanas paseando por Madrid compré en un puesto callejero un libro de la desgraciadamente desaparecida Editorial San Martín, que tanto contribuyó con sus publicaciones al estudio de la historia de la Guerra Civil Española. Se trataba del libro "Mis suerte dijo si. Evocación autobiográfica de Guerra y Paz (1918-1936-1945)" escrito por Manuel Iglesias-Sarria y Puga. Seguramente el nombre del autor dirá poco, pero seguramente la curiosidad del lector aumente si añadimos que se trata del tío del famoso cantante Julio Iglesias, es decir hermano del también famoso doctor Julio Iglesias "Papuchi", padre del cantante, que se hiciera popular muy a su pesar al ser secuestrado por ETA a comienzos de los 80 del siglo pasado, y también, y ya no tanto a su pesar seguramente, al convertirse en una de las estrellas del momento de la prensa y programas del corazón alcanzando gran fama y popularizando la coletilla "raro, raro,raro", sin olvidar su "gesta" de ser padre con más de ochenta años que le granjearía la admiración de gran parte de la sociedad española, especialmente la masculina.

Portada del libro de Manuel Iglesias-Sarria y Puga. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

En su libro, Manuel Iglesias-Sarria (que he de reconocer no he terminado de leer todavía, es el problema de tener la mala costumbre de intentar leer varios libros a la vez) nos narra sus peripecias y vivencias desde los momentos anteriores al golpe en Madrid, el desarrollo del mismo, los momentos posteriores, su paso por una checa, su salida de España, su regreso e incorporación al ejército franquista en la Casa de Campo y Carabanchel, etc,etc.. Es un testimonio de primerísima mano, escrito con una inusual frescura y desenfado, muy dinámico a la vez, que proporciona un buen número de detalles interesantes y curiosos, y por el que desfilan un amplio conjunto de personajes, unos muy conocidos y otros no tanto, con los que se puede componer un retrato bastante aproximado de parte de la sociedad madrileña del momento. Como con casi todas las autobiografías tan dadas al autobombo y al protagonismo exagerado, hay que leerlo con las debidas precauciones, pero de lo que no cabe duda, es que aun solamente siendo ciertos algunos de los romances que cuenta, esta familia tiene muchísimo éxito con las mujeres (y aquí es cuando nos viene a la mente la foto de un sonriente Julio Iglesias con el subtítulo "y lo sabes").

El cantante Julio Iglesias, junto a su padre el doctor Julio Iglesias Puga, hermano de Manuel Iglesias. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Seguramente en el futuro dediquemos una crónica en Sol y Moscas, o un artículo en la revista Frente de Madrid, a este singular y curioso libro, que además está prologado ni más ni menos que por Julio Caro Baroja quien define al autor como "hombre de acción", seguramente un guiño a las novelas de su tío, el genial Pío Baroja. Pero hoy, en que se cumple del 82 aniversario del asalto al Cuartel de la Montaña de Madrid, nos vamos a centrar en uno de los pasajes del libro, concretamente en una fotografía que muchos aficionados al estudio de la Guerra Civil en Madrid ya conocerán, una fotografía tomada en los momentos posteriores a la toma del cuartel, en la que podemos ver a un hombre vestido con camisa blanca, tirantes, pantalón bombacho y botas de caña, evidentemente se trata de un militar, que se mantiene con las manos en alto. Está rodeado por un grupo de civiles, algunos armados con fusiles, y uno de ellos incluso con casco militar, seguramente toda ellos proveniente del reparto de armas y pertrechos tomados tras el asalto al cuartel. La fotografía estaría tomada en el exterior del cuartel, concretamente en la parte que hoy se asoma a la calle Irún, en el espacio dedicado a las actividades físicas y la gimnasia, como confirman las espalderas que vemos detrás del grupo.

La foto transmite una innegable tensión, el militar brazos en alto se dirige a los hombres que le rodean, quienes le contemplan fijamente, como tratando de justificarse, seguramente tratando de convencerles de que no tiene nada que ver con los golpistas, que él es un militar de servicio en el cuartel al que le han sorprendido allí los acontecimientos, que ha actuado por obediencia debida, o incluso que él es un republicano convencido opuesto al golpe, imposible saberlo. Viendo la foto es fácil inclinarse a pensar que el destino de aquel militar acabaría siendo el mismo que el de otros tantos compañeros tras el asalto al cuartel.

Un grupo de oficiales abandonan detenidos el Cuartel de la Montaña por la zona del gimnasio. Foto BNE.(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Personalmente nada sabía del involuntario protagonista de esta foto, ni su nombre, ni su graduación, y mucho menos cual fue su destino final. Al igual que tampoco sabía nada del resto de personas que aparecen en la imagen. Sin embargo el libro de Manuel Iglesias-Sarria Puganarra con todo tipo de detalle lo que sucedió en aquel momento y quienes son los protagonistas. Reproducimos aquí el texto del libro, el autor se encuentra refugiado en la embajada de Turquía y Finlandia, que compartían edificio en la calle Zurbano 21 (hoy 23), y allí otro compañero refugiado le narra lo sucedido:

Un chico joven, también falangista, me contó la tragedia del Cuartel de la Montaña. Se llamaba Antonio Romero. Moreno espigado, con un fino bigotillo y fuerte acento de su tierra.

El combate duró varias horas. De repente cesaron los cañonazos y el tableteo de las ametralladoras. También dejaron de disparar los fusiles y una ráfaga de silencio invadió el cuartel. La rompieron los soldados de verdad que empezaron a salir al patio con las manos levantadas dirigiéndose a la salida del edificio. Atronaban los gritos de rendición y la confusión era enorme. Desde la garita donde estaba vio al general Fanjul. Lo reconoció por su barba recortada, y observó como salía por el portalón para rendirse. Tenía la cabeza vendada.

Oleadas de milicianos entraban por distintos sitios disparando contra los grupos de hombres que estaban en el patio con las manos en alto. Muchos gritaban que eran soldados y bastantes se salvaron por esto.

“Muchos gritaban que eran soldados y bastantes se salvaron por esto”. Fotografía Archivo Rojo, Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Él intentó escapar de allí; pero no pudo. Lo cogieron y lo fusilaron con un grupo de camaradas contra una pared del cuartel. Cayó atravesado por las balas que no le alcanzaron órganos vitales. No perdió el conocimiento y se hizo el muerto entre los muertos. Momentos más tarde lo sacaron en camilla los de la Cruz Roja. Y había que oírle contar con su gracejo andaluz el susto que les pegó a los camilleros cuando estos vieron que abría los ojos y les hablaba. lo llevaron al Hospital de San José y santa Adela, de la Avenida de la Reina Victoria, donde estuvo dos meses como un enfermo más, protegido por Ángeles, una enfermera cuyo apellido no recuerdo. Ella fue su verdadero Ángel de la Guarda. Luego consiguieron refugiarse en la legación.

Volviendo al Cuartel de la Montaña, a mi amigo Paco Ussía, alférez de complemento de Ingenieros, también lo cogieron dentro. En la fotografía también se ve a Paco en mitad de la explanada, en mangas de camisa blanca, calzones de uniforme y botas altas, rodeado de hombres que le miran apuntándole con fusiles y pistolas. Posiblemente iban a fusilarle allí mismo cuando apareció Rafael orozco vestido de soldado gritando muy excitado. ""A este me lo llevo yo que es un tío muy importante. Lo fusilaremos después de tomarle declaración"". Los milicianos sorprendidos les dejaron irse. Y se perdieron entre la barahunda de gente que entraba y salís del cuartel. Ya en la calle de Ferraz se separaron con un abrazo y no se vieron más ne mucho tiempo. Todo esto me lo contó Rafael Orozco en la legación. estaba allí cuando yo entré. Paco Ussía se refugió en la embajada de Chile de donde lo evacuaron a aquel país. Y volvió a España para hacer la guerra. Él me corroboró todo lo que me había contado Rafita Orozco, como él le llamaba.

Hasta aquí el relato de Manuel Iglesias, que como podemos ver pone nombre al protagonista y nos aclara lo que se escondía tras la fotografía, así como el desenlace de aquella escena. Solo nos queda la duda de saber si la persona que sujeta al militar del brazo, o alguna otra de los que le rodean, es Rafael Orozco "Rafita".

Detalle de la fotografía en la que podemos apreciar a Francisco Ussía Gavaldá y a quien puede ser Rafael Orozco "Rafita" asiéndole por el brazo. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

El nombre completo de nuestro protagonista era Francisco de Ussía Gavaldá, y era el segundo hijo de José Luis de Ussía y Cubas, I Conde de los Gaitanes, un título otorgado por el rey Alfonso XIII en 1919. Según podemos leer en el foro Memoriablau, aunque no se menciona el origen de la información, Francisco de Ussía había nacido el 7 de marzo de 1914, y estaba afiliado a Falange Española desde 1933. Presentado en zona nacional en 1937, fue zapador en Teruel, en las filas del Cuerpo de Ejército de Castilla. Pasó posteriormente a la Legión, a la Bandera de Carros de Combate, participando en las operaciones de Cataluña y Andalucía. Al terminar la guerra pertenecía al Cuerpo de Ejército Marroquí. El empleo de Teniente de Complemento lo consiguió el 17 de enero de 1939 (BO nº 17). Por su participación en la Guerra Civil le fueron condecidas una Cruz de Guerra, una Cruz Roja al Mérito Militar y la Medalla de la Campaña. En el Boletin Oficial del Estado del Estado del 17 de enero de 1939 encontramos la notificación de su ascenso a teniente. Se licenció en abril de 1940.

Orden de ascenso a teniente de Francisco Ussía Gavaldá publicada en el BOE del 17 de enero de 1939. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Siguiendo con la información que facilita el foro Memoriablau, posteriormente formaría parte de la División Azul,Pero por problemas de corazón -sufrió un ataque- poco después de haber participado en la batalla Possad (noviembre-diciembre 1941), fue ingresado el 15 de diciembre de 1941 en el Hospital de Campaña de Grigorowo, pasando posteriormente al de Riga y por último, al de Berlín-Friedrichshagen. Diagnosticado de Miocarditis crónica con arritmias, fue declarado no apto por el tribunal médico militar que le reconoció el 24 de diciembre. Fue repatriado a España el 3 de febrero de 1942. Antes de su marcha, fue condecorado por el General von Chapuis. Según afirma José felix Azurmendi en su libro "Vascos en la Guerra Fría" haciéndose eco de una noticia publicada en el ABC, sería el propio Hitler quien le condecorara: "La prensa española, incluida la pretendidamente seria como el ABC, no se recata en ensalzar las glorias de la heroica División Azul en Rusia, uno de cuyos tenientes, el aristócrata Francisco Ussía y Gavaldá, acaba de ser condecorado por el Führer con la Cruz de Hierro".

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Posteriormente a las guerras, Francisco Ussía desarrollaría una intensa y fructífera actividad empresarial, dirigiendo importantes empresas. Contraería matrimonio con Casilda Figueroa Pérez de Guzmán el Bueno, matrimonio del que nacerían cuatro hijos. Fallecería en Marbella en 2007 a los 93 años de edad, una larga vida que a punto estuvo de terminar anticipadamente la mañana del lunes 20 de julio de 1936 en el Cuartel de la Montaña.

Necrológica de Francisco Ussía Gavaldá publicada en el diario ABC. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Para los más curiosos y seguidores de los ecos de sociedad, como ya hemos comentado anteriormente Francisco Ussía era el segundo hijo del I Conde de los Gaitanes, título que heredaría su hermano Luís de Ussía y Gavalda, quien contraería matrimonio con María de la Asunción Muñoz-Seca y Ariza, hija del dramaturgo Pedro Muñoz Seca, asesinado en Paracuellos en noviembre de 1936. Entre los hijos del matrimonio se encuentra el popular periodista, escritor y otras ocupaciones más, Alfonso Ussía Muñoz-Seca. Por lo tanto si el cantante Julio Iglesias es sobrino del escritor del libro que ha dado pie a esta historia, Alfonso Ussía es sobrino del protagonista de nuestra foto, casualidades de la historia que es capaz de unir a dos rostros populares a partir de una fotografía, y seguramente ellos "no lo saben".

Gracias al testimonio del tío de Julio Iglesias hemos podido identificar al tío de Alfonso Ussía, “Y NO LO SABEN”. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Francisco Ussía Gavaldá no sería el único que conseguiría escapar del cuartel, se conocen otros casos. Don Bibiano Morcillo, testigo de excepción y protagonista de aquellos momentos al que ya dedicamos una crónica (clic aquí para ir a la crónica), narraba en su cita anual con los socios de Gefrema, como libró de una muerte segura a uno de los sublevados. Y también como otro militar fue ayudado por el portero de una finca de la calle Ferraz, quien pese a ser republicano convencido no dudó en entregar ropas de trabajo al huido para que pasara desapercibido y pudiera escapar. Terminada la guerra, el militar ya convertido en un importante miembro del ejército franquista, y trató de recompensar al portero, pero este fiel a sus ideas, nunca aceptó ningún favor, ni siquiera dinero, del hombre al que había salvado la vida.

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florentinoareneros.blogspot.com

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